El Remero Incompetente


Les ha pasado que por mas que nos esforcemos, al final del turno el trabajo no rinde lo esperado. Y los jefes se quejan diciendo, “póngale bueno estamos atrasaditos” o “rinde poco la cosa”. Insinuando que eres un flojo o incompetente.
Unos de esos días recordé una historia que me contaron un tiempo atrás. Que representa la realidad de la visión de administración de muchas empresas. Y quiero compartírselas a Ustedes.

Se comenta que en el año 2.000 se celebró una competencia de remo entre una Em
presa Japonesa y una Empresa Latinoamericana. Al iniciarse la competencia, los remero
s japoneses se destacaron desde el comienzo, llegaron a la meta tres horas antes que el otro equipo. De regreso, en la Empresa Latinoamericana; el Comité Ejecutivo se reunió para analizar las causas de tan desconcertante e imprevisto resultado. Las conclusiones a las que arribaron luego de un profundo análisis, fueron que había grandes diferencias en la conformación de los equipos: Equipo Japonés conformado por:

1 Jefe de Remeros y 10 Remeros.

Equipo Latinoamericano conformado por:

10 Jefes de Equipo y 1 Remero. El Equipo de la Empresa Latinoamericana, luego de los cambios introducidos por el Dpto. de Planificación Estratégica tenía la siguiente composición: 1 Jefe de Equipo. 2 Asistentes del Jefe de Equipo. 7 Jefes de Sección. 1 Remero. El Equipo Japonés seguía igual, es decir: 1 Jefe de Remeros y 10 Remeros. La conclusión del Comité Ejecutivo fue unánime y lapidaria: “EL REMERO ES UN INCOMPETENTE”

En el año 2.002 se le presenta una nueva oportunidad al Equipo Latinoamericano. El Dpto. de Tecnología y el de Unidades Estratégicas de Negocios había puesto en marcha un plan destinado a mejorar la productividad introduciendo novedosas modificaciones en la organización, que generarían sin lugar a dudas, incrementos sustanciales en la eficiencia. Serían la clave del éxito, el broche de oro de un trabajo que humillaría al mismísimo Peter Drucker y hacer añicos los Once Mandamientos de la Gerencia del Siglo XXI de Matthew J. Kiernan.

Se realiza la competencia.............El resultado fue catastrófico. El Equipo Latinoamericano llegó 9 horas más tarde que el Equipo Japonés. Las conclusiones revelaron datos escalofriantes. Para el colmo, el Equipo Japonés optó por la alineación tradicional de:
1 Jefe de Remeros y 10 Remeros.

El Equipo Latinoamericano había utilizado una novedosa formación vanguardista integrada por seres humanos inherentemente buenos, enérgicos, creativos, confiables y capaces de lograr cosas grandes y maravillosas. 1 Jefe de Equipo. 1 Auditor de Calidad Total. 1 Asesor de motivación y liderasgo. 1 Consultor de Re-Ingeniería. 1 Analista de Procedimientos.1 Experto en Tecnología Naval. 1 Contralor. 1 Psicoterapeuta Laboral. 1 Jefe de Sección. 1 Apuntador de Tiempos. 1 Remero.

Luego de varios días de agotadoras reuniones y profundo análisis, el Comité Ejecutivo junto con los Accionistas más representativos tomaron las siguientes decisiones: 1° Debido a los constantes fracasos, despediremos al Remero. 2° Recurriremos a la contratación de un nuevo Remero, pero lo haremos a través de contratista con el objeto de no tener que lidiar con el sindicato y no estar atados a contratos laborales, que sin duda degradan la eficiencia y la productividad. En la opinión de los miembros del Comité Ejecutivo de la Empresa, de la anterior historia se desprenden tres conclusiones importantes:

1º El Remero era Reactivo en lugar de ser Pro-activo.
2º Era flojo e incompetente. No se apegó a la Misión, Visión, Objetivos, Estrategias y Tácticas de la Empresa.
3º ..................Y por si fuera poco; nunca supo trabajar en equipo.

La Vida no tiene Valor para el Capitalismo

El trabajo es agotador y apenas tiene recompensa», dice un minero. Para el capitalismo, el trabajador es como un limón que se exprime hasta la última gota ahorrando a tope en protección, en salario, en gastos sociales, con el objetivo de obtener la máxima plusvalía. Si la explotación produce accidentes, ocasiona enfermedades, provoca tragedias en familias enteras, ¡eso no importa!, porque el Capital ha conseguido su objetivo que es la ganancia y la acumulación para seguir reproduciéndose.

En Chile cientos de hombres y mujeres de trabajo se accidentan con consecuencias de lesiones y muerte todas las semanas, la tragedia de la mina San José en la región de Atacama pone al descubierto, una vez más, que para los empleadores y para las autoridades importa la rentabilidad del negocio más que la integridad de los obreros. Sus utilidades son más importantes que la persona humana productora de esa riqueza. ¿Sabe usted cuántos trabajadores mueren en la construcción, en la minería y en la industria?

En este Chile actual donde impera la dictadura empresarial, donde la voz de los trabajadores es ignorada, una tragedia desnuda nuestra inseguridad cotidiana que viene de la mano de la flexibilidad laboral. Flexibilidad laboral no solo es precariedad y desigualdad social, sino también inseguridad para los trabajadores.

Las promesas de campaña que anunciaban mayor seguridad, fortalecimiento de las organizaciones de trabajadores y un cambio de la política de desigualdad social impulsada en los últimos años, se diluyen en pugnas políticas mientras el pueblo se desangra en su sufrimiento cotidiano.

Cuando los ecos de esta tragedia humana se diluyan, como tantas otras que han afectado a las familias obreras, se desplegará un nuevo operativo comunicacional donde el co-gobierno alianza-concertación intentarán desprenderse de su responsabilidad, al igual que los parlamentarios y el poder judicial, con el objeto de legitimar las nuevas leyes flexibilizadoras que buscan promulgar en los próximos meses.

Los dirigentes sindicales que suscribimos esta carta pública estamos en procesos diversos de construcción autónoma e independiente, y denunciamos que esta situación de precariedad e inseguridad laboral ha contado con la complicidad de un sindicalismo subordinado y corrupto que hoy debe desplazado y rechazado en todos los lugares de trabajo.

Que esta tragedia no quede impune, castigo a los culpables, y una nueva institucionalidad laboral que termine con nuestra realidad.

Fin a la subcontratación, que se castigue la simulación y el subterfugio de los empleadores.

Fin al uso de los multiruts, que se castiguen las prácticas antisindicales.

Fin a la falta de fiscalizadores, que aumente la dotación de funcionarios en terreno de la Dirección del Trabajo, de la Autoridad Sanitaria y del SERNAGEOMIN.

¡Solo la lucha nos hará libres!

Andrea Riquelme, presidenta Confederación Bancaria de Chile

Saúl Vargas, presidente Confederación Nacional de Trabajadores, CNT

Rubén Villanueva, presidente Confederación de Empleados Particulares, CEPCH

Manuel Sandoval, presidente Confederación Coordinadora Sindicatos del Comercio

Osvaldo Herbach, secretario general Confederación del Comercio, CONSFETRACOSI

Juan Poblete, director Sindicato Nº1 Bata S.A.

Horacio Díaz, presidente Sindicato SINTRAI